Dilemas morales

Dilemas morales para alumnado de 3º y 4º de la ESO

Tema: "El poder del mito"


En los centros educativos inscritos, siguiendo el tema propuesto y las directrices marcadas por la comisión organizadora de la Olimpiada Filosófica de Canarias, el profesorado realizará el trabajo con su alumnado. Los alumnos deberán exponer la solución argumentada a un dilema moral elegido de entre los dos que propone el comité organizador, y que guardan relación con el tema propuesto. La solución tendrá una extensión máxima de tres páginas DinA4. El profesorado seleccionará los mejores ejercicios, teniendo en cuenta la claridad expositiva, el rigor argumentativo y la originalidad personal. Cada centro educativo podrá seleccionar como máximo dos dilemas, que serán reenviadas por correo electrónico antes del 7 de febrero de 2020 a las 12:00 de la noche a:

olimpiadafilosoficacanarias@gmail.com 

Para asegurar la imparcialidad del jurado, los ejercicios que se envíen no incluirán el nombre del alumno o alumna ni el centro al que pertenece. No se admitirá ningún ejercicio donde aparezcan estos datos.

Los dilemas  respetarán el siguiente formato:

Tipo de letra: Times New Roman
Tamaño: 12 puntos
Margen izquierdo y derecho: 3 cm.
Margen superior e inferior: 2,5 cm.
Espacio interlineal: 1,5

    Se enviarán en PDF. Los dilemas que no respeten el formato serán excluidos. También los que no respeten las normas de realización.

    El jurado seleccionará un máximo de ocho dilemas como finalistas. El 23 de febrero se hará pública la lista de finalistas.

    La Final de la VII Olimpiada Filosófica de Canarias se celebrará el día 13 de marzo de 2020 en la Universidad de La Laguna. En la fase final se planteará un último ejercicio que consistirá en el planteamiento de un dilema moral, siendo el objetivo de la tarea que el alumnado finalista ofrezca una solución razonada y argumentada a los mismos, contando para esta tarea con 90 minutos.

    Quien gane la VII Olimpiada Filosófica de Canarias participará en la VI Olimpiada Filosófica de España, que se celebrará en Santiago de Compostela el 24 y 25 de abril de 2020.


    Criterios de corrección:
    Los criterios de corrección de los dilemas morales en la VI Olimpiada Filosófica de Canarias serán los mismos que los de la VI Olimpiada Filosófica de España. Pueden consultarse en el siguiente enlace.

    En ese enlace también figuran las normas de realización y un ejemplo de la prueba.




    DILEMA 1 

    Greta Thunberg: un mito contemporáneo


    La adolescente sueca Greta Thunberg es, sin duda, uno de los personajes del momento. Sus principales proezas son bien conocidas por la inmensa mayoría de la opinión pública y ha llegado a convertirse en una indiscutible estrella mediática desde que en el verano de 2018, cuando tenía 15 años, decidiera no asistir a clase para protestar frente al parlamento de su país ante la falta de una política contundente y eficaz contra el cambio climático y el deterioro medioambiental.

    En el poco tiempo que va desde las primeras protestas de Greta hasta ahora, sus ideales se han extendido como la pólvora por todo el mundo: siguiendo su ejemplo se producen periódicamente huelgas estudiantiles para llamar la atención sobre el calentamiento global y otros problemas ecológicos, llegando a configurarse un movimiento de gran notoriedad, conocido como FridaysForFuture, que, liderado por la joven sueca y emulando su ejemplo, ha protagonizado importantes manifestaciones en las que se denuncia la pasividad de las autoridades políticas y económicas frente a los graves riesgos medioambientales a los que nos enfrentamos.

    Greta Thunberg ha recibido el apoyo de muchos científicos y personalidades notables e influyentes a escala mundial y, lo que es más importante, ha conseguido concienciar a millones de personas en todo el mundo sobre la crisis medioambiental a la que inevitablemente nos dirigimos si no se toman las medidas adecuadas para cambiar el rumbo de nuestro actual sistema económico y social. También son muchos los líderes y gobernantes de diferentes países que quieren entrevistarse con Greta, pues son conscientes de la enorme popularidad y simpatía que despierta esta intrépida adolescente entre un número cada vez mayor de personas de toda condición.

    En un reciente discurso, pronunciado en la sede de Naciones Unidas en Nueva York con motivo de la Cumbre sobre la Acción Climática ONU de 2019, Greta fue contundente al señalar que “estamos en el comienzo de una extinción masiva y todo de lo que podéis hablar es de dinero y de cuentos felices de crecimiento económico eterno ¿Cómo os atrevéis?", añadiendo lo siguiente: “Dicen que nos escuchan. No importa lo enfadada y triste que esté, no quiero creerlo porque si realmente entendieran la situación y no actuasen, sería algo maligno y me niego a creerlo".

    Las denuncias de Greta Thunberg han podido oírse también en otros escenarios tan relevantes como el Foro Económico Mundial (celebrado en Zúrich en enero de 2019), el Comité Económico y Social Europeo (Bruselas, febrero de 2019) o la Asamblea francesa (París, julio de 2019) y, como reconocimiento a su valiente lucha y capacidad para remover conciencias ante un problema tan acuciante, ha sido galardonada con numerosos premios, llegando incluso a ser propuesta como candidata al Premio Nobel de la paz.

    Hasta aquí lo que conocemos sobre esta famosa activista medioambiental.

    Imagina ahora que eres un/a periodista que está indagando sobre la vida y la labor de Greta Thunberg con el fin de escribir un reportaje para una publicación on line ampliamente seguida en todo el mundo por millones de lectores. En tu trabajo de investigación se te revela algo que al principio te cuesta creer, pero que acabas comprobando que es real, sin posibilidad alguna para la más mínima duda: Greta Thunberg y todo lo que le rodea es, en realidad, una farsa. Así de duro. Y es que descubres que los padres de Greta, que se dedican al mundo del espectáculo (su padre es el productor de teatro y actor de televisión Svante Thunberg, y su madre es la cantante de ópera Malena Ernman) han aleccionado desde bien pequeña a Greta para hacer de ella un personaje público con la esperanza de obtener beneficios económicos a costa de su fama y capacidad de influencia. Sin duda, es algo decepcionante, pero tristemente real: tus concienzudas pesquisas te han llevado a descubrir que la supuesta adolescente idealista y luchadora ha sido, realmente, adiestrada por sus progenitores; y que sus huelgas, manifestaciones, discursos y aparentes desvelos forman parte, efectivamente, de una planificada patraña para la que Greta ha sido instruida desde su más tierna infancia, cuando en verdad, de hecho, ni a ella ni a su familia les importa realmente ni el cambio climático, ni el calentamiento global, ni el deterioro del medioambiente por parte del ser humano: solo les mueve el dinero y el poder de influencia que están logrando con su planificada puesta en escena.

    Ciertamente esta revelación te afecta muy negativamente, dejándote en un estado de ánimo muy próximo a la náusea. Crees que debes dar a conocer a la opinión pública lo que has descubierto; es, qué duda cabe, una bomba informativa y te sientes en el deber moral de destruir el falso mito creado en torno al personaje de Greta Thunberg. Pero antes de tomar una resolución definitiva, decides hablar con tu antiguo/a profesor/a de Filosofía, pues recuerdas que en sus clases frecuentemente se hablaba de valores morales, de deber moral, de la conciencia ética, de ideales de vida y de otras cuestiones afines que tienen mucho que ver con la situación en que te encuentras tras tu inesperado hallazgo.

    Ante la contundencia de las pruebas que le presentas, a tu profesor/a no le queda más remedio que creerte, y, tras discutir las posibles respuestas que puedes adoptar ante esta situación, te recomienda que no desveles la incómoda verdad que has descubierto. Te dice que para que la sociedad avance y se conciencie ante los terribles desafíos que se le presentan hace falta la creación de mitos que, aunque no sean del todo perfectos, o incluso, aunque puedan ser manifiestamente falsos, sirven como modelo de conducta y como ejemplo para la mayor parte de la gente. También te intenta hacer ver que la mitificación de personajes como Greta Thunberg se ha dado siempre, y que en muchas ocasiones han servido como catalizadores para promover cambios sociales que ahora todos podemos disfrutar. Los mitos como Greta, aunque no sean reales, contribuyen a mentalizar a un gran número de personas para que cambien sus perniciosos estilos de vida y para que presionen a sus gobernantes con el fin de que, de una vez por todas, se tomen medidas eficaces contra problemas como el cambio climático o el calentamiento global, que pueden suponer la destrucción total de la biosfera y de los propios seres humanos que en ella habitan. De hecho, aduce tu profesor/a, los poderosos constantemente inventan sus propios e interesados mitos y los propagan mediante la publicidad con el objetivo de volvernos cada vez más consumistas y mantener así su status dominante.

    ¿Qué harías en esta situación? ¿Desvelarías la verdad que has descubierto sobre Greta Thunberg y su familia, o harías caso a tu profesor/a de Filosofía y permitirías que el mito de la joven activista medioambiental siguiera en pie provocando un cambio de mentalidad en la gente para que empiece, por fin, a tomarse en serio la crisis ecológica y sus destructivos efectos?




    DILEMA 2: 

    El poder del mito


    Lo habéis por fin conseguido: una república de sabios, de reyes filósofos. El sueño se ha materializado finalmente: convertir a filósofos en reyes, o a reyes en filósofos. Dionisio el Joven se ha plegado finalmente al proyecto de un gobierno ideal, regido por la razón y la justicia. Tu amigo y discípulo Dión ha hecho las veces de facilitador. Ahora te toca a ti apuntalar el proyecto filosóficamente: dotarlo de un andamiaje teórico sólido y, tras atracar en Siracusa, llevar a la práctica tus ideas, las que desde el proceso a Sócrates llevas predicando en la Academia.

    ¿Qué mensaje has de transmitir ahora al joven rey? ¿Cómo resumir tu proyecto? Como filósofo que eres, te sientes en deuda con la Verdad. Tu aliada indiscutible es la Razón; tus enemigos los sentidos, las pasiones que todo lo nublan y, por supuesto, el mito. A Dionisio II habrás, pues, de decirle que prohíba o restrinja toda religión, con sus cosmogonías sin fundamento, su panoplia de dioses de dudoso ejemplo y sus supersticiosos rituales. Deberás también aconsejarle que limite el influjo de los poetas y de los artistas, pues confunden al vulgo con sus fantasmagóricas visiones, alejándolo de la contemplación de lo real y de los hechos. Y ello habrá de emprenderse desde la más tierna infancia, erradicando los engaños piadosos en que acostumbramos a tener a los niños: que si el ratoncito Lisímaco les obsequia con monedas a cambio de sus dientes de leche, que si existen los tres diosecillos que una vez al año los agasajan con regalos… Tales infundios impiden que germine en ellos el amor a la verdad.

    Sin embargo, al remontar la escalinata que conduce al palacio de Dionisio el Joven, tu acompañante y discípulo Dión te sorprende con un alegato en favor del mito. En primer lugar te recuerda tus propias querencias: y es que si tu obra está escrita en forma de diálogo y no de tratado es porque has entendido que la ficción dramatizada tiene un poder de sugestión y persuasión mayor que el aséptico discurrir racional. La alegoría o mito de la caverna es tan potente –reconoce él- que acaso llegue algún día a inspirar a las generaciones venideras. ¿Y qué decir del mito de los metales, de esas mentiras útiles que hacen que los ciudadanos se organicen y movilicen por una causa común, venciendo su natural individualismo? Los mitos –argumenta Dión- cohesionan a la comunidad política, proporcionan consuelo al moribundo, ilusión al niño, confianza al enamorado… El poder del mito es innegable. ¿Es juicioso renunciar a ellos?

    A tres pasos de las puertas del palacio, a unos minutos de tu audiencia con el futuro rey-filósofo de Siracusa tus certezas se tambalean: ¿Cómo asesorar a Dionisio el Joven? ¿Has de convencerlo de que extirpe de la vida política y de la educación toda referencia al mito? ¿O acaso tiene razón Dión y existe un poder benéfico en ciertos mitos? ¿Renunciar a ellos no sería, entonces, incurrir en una irresponsabilidad?