DILEMA 1 DESHOJANDO LA MARGARITA Imagina que se llama Robin. No, eso no importa: Puede ser chico o chica. Incluso chique, si me apuras: “Robin”, al fin y al cabo, es un nombre unisex. Al principio, en realidad, no era más que @robin.mp4 y fue su nickname en redes (y el tener friends y followers compartidos) lo que te llevó a enviarle eso precisamente: un archivo mp4 con uno de tus últimos temas. Lo que vino después fue un match perfecto. Mismos gustos, mismas aficiones, misma… ¿filosofía de vida? Sí: aunque pretencioso, eso te vale. Si la cosa hubiera ido de amor, no habría otra palabra mejor que ésta: un flechazo. Pero la cosa no iba de amor… ¿no todavía? Formaste con Robin, imagínatelo, un tándem perfecto. Un dúo, una pareja. Ojo al dato: Estrictamente musical. La guitarra de Robin se acoplaba a tu voz como se acoplan… ¿dos amantes, una alianza a un dedo? ¡Stop! Como se acopla una llave a su cerradura, o un calcetín a un pie. En qué estarías pensando… Pero no. Lo tuyo con Robin...